martes, 2 de noviembre de 2010

3º de la ESO, tema inicial, la medida, sesión 5

Una vez que ya han entendido cómo se realiza una medida directa, la forma en que se expresa, su imprecisión así como el significado de la misma es hora de pasar a explicar las medidas indirectas. Para ello proponen a los alumnos diferentes cuestiones:
- ¿Cómo podríamos medir el grosor de una hoja del libro de texto?
- ¿Cómo mediríamos la superficie de la portada del libro?
- ¿Cómo calcularíamos el volumen de una gota de agua?
- ¿Cómo calcularíamos la velocidad en un movimiento?
Después de reflexionar un par de minutos siempre hay algún alumno que contesta al menos alguna de las preguntas. Así pues, suelen contestar a la segunda cuestión afirmando que la superficie puede calcularse midiendo el ancho y el largo del libro y multiplicando ambas medidas.
Es importante que entiendan que hay medidas que no pueden realizarse directamente, bien por la naturaleza de la misma magnitud (p.ej. superficies, volúmenes, que han de calcularse con una expresión matemática), bien por las limitaciones del aparato de medida (es imposible medir con una regla el grosor de una hoja del libro).
Después pasamos a realizar dos pequeñas prácticas. Mediremos las dimensiones del libro y calcularemos su superficie. Asimismo, mediremos el grosor total del libro (sin las tapas) y dividiremos el resultado entre el número total de hojas. Con ello logramos que entiendan que en las medidas indirectas siempre tendremos que realizar una operación matemática. Ello implicará que les expliquemos también:
- Las reglas que determinan el número de cifras significativas que tendremos que poner al resultado en las medidas indirectas.
- Recordar las reglas del redondeo.
Es importante apoyar toda la explicación con una batería de ejercicios del siguiente tipo:
- Ejercicios de redondeo.
- Ejercicios del cálculo de medidas indirectas (superficies, grosor del libro, volumen de una gota de agua, cálculo de densidad, velocidad). En ellos tendrán que decidir las cifras significativas del resultado, redondeando de forma adecuada el valor obtenido.
El final de la sesión puede dedicarse (aunque con todo lo anterior suele haber para una hora) a explicar las causas que provocan incertidumbre en la medida (errores del experimentador, limitaciones del aparato de medida, fallos innatos al procedimiento experimental, el azar...). Es importante que vean que al repetir una medida un número determinado de veces no se obtendrá siempre el mismo resultado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario